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Ayuda en caso de artrosis

Arthrose

Numerosos problemas de salud, entre los que se incluye la artrosis, no son causados por un fallo general de los sistemas de control del organismo.
No. Ocurre todo lo contrario. Los sistemas de control funcionan, salvo que en el lugar equivocado, en el momento equivocado o con un biorritmo diferente.
Por este motivo, el objetivo de todo procedimiento terapéutico debe basarse en la estimulación de los mecanismos de regulación propios del cuerpo, de manera que el fallo que se haya producido se regule por sus propios medios de la mano de mecanismos establecidos de manera natural.

Tratamiento de la artrosis

La nueva y moderna terapia vascular física BEMER ofrece la posibilidad de, en caso de fallo o enfermedad, estimular los mecanismos de regulación de la microcirculación más importantes de una manera compleja.
Lo hallazgos más modernos ofrecen, en lo que a la regulación de la perfusión tisular y a su regulación nerviosa y humoral se refiere, una forma prometedora para, con ayuda de una señal biorrítmica definida, alcanzar una estimulación física del riego sanguíneo limitado o deteriorado de los órganos que resulte relevante de cara al tratamiento.

Procesos de curación en caso de artrosis

La terapia vascular física BEMER es un tratamiento complementario y sirve como una base importante para procesos de curación en caso de enfermedades degenerativas del aparato locomotor.
Fomenta el restablecimiento de un abastecimiento correcto de las células tisulares involucradas, apoyando así un alivio del dolor en caso de artrosis.
Sin embargo, deberá llevarse a cabo un tratamiento específico de zonas individuales a través de una terapia medicamentosa o físico-terapéutica simultánea. Pero estas medidas por sí solas son poco o nada efectivas.

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Acerca de la artrosis

Artrosis

El término "artrosis" hace referencia a la destrucción del cartílago de una articulación y a los cambios óseos que dicha destrucción ocasiona. La artrosis es la enfermedad articular más frecuente. Los pacientes pierden la capacidad de moverse sin padecer dolor. Las articulaciones duelen, se hinchan y se inflaman. Principalmente afecta a caderas, rodillas y manos, aunque también puede afectar a cualquier otra articulación.

Las articulaciones y sus funciones

Nuestras articulaciones efectúan cada día miles de movimientos. El líquido sinovial, producido en el interior de las membranas sinoviales, facilita y mejora estos movimientos. Los movimientos bruscos y repentinos se amortiguan por medio del cartílago de la articulación, igual que un amortiguador. Las articulaciones realizan movimientos importantes y evitan movimientos no deseados, de modo que la articulación esté protegida.

Diferentes etapas de la artrosis

En las primeras etapas de la artrosis se produce una lesión en el cartílago que, en un principio, se reduce a una pequeña superficie de unos dos centímetros cuadrados. Al principio, el daño del recubrimiento de cartílago se encuentra en la superficie. A medida que la enfermedad avanza, las primeras densificaciones del hueso empiezan a ser visibles en radiografías. Sin cambios en el hueso, se producen daños en el cartílago pero no artrosis. Entre las etapas temprana y tardía, a menudo pasan muchos años a los que se les denomina etapa intermedia. El cambio de la articulación es más fuerte que en la etapa temprana pero menor que en la etapa tardía. En la etapa tardía, el cartílago de la articulación no solo está dañado y, por lo tanto, enfermo, sino que se habrá erosionado y habrá desaparecido por completo. En este momento, el hueso expuesto rozará directamente con el hueso opuesto, no existiendo ya espacio articular. En la etapa tardía, el hueso es cada vez más duro y denso, algo claramente reconocible por medio de radiografías. En los bordes del hueso se aprecian grandes picos óseos que expanden la articulación. Los picos pueden resultar dolorosos en determinados movimientos y este dolor puede extenderse a otras zonas del cuerpo.

Causas de la artrosis

Los expertos sugieren que, en alrededor del 50 % de los pacientes que padecen artrosis, la causa son años de desgaste. En aprox. un 30 % de los pacientes, la artrosis se ha desarrollado como causa de un accidente, por ejemplo, doméstico, de tráfico, deportivo o laboral. Solo en el 20 % de los casos, el origen es una deformación o debilidad de la articulación, lo cual ya se manifiesta a una edad temprana.

Incidencia de la artrosis

La artrosis es la principal enfermedad de las articulaciones. Alrededor de cinco millones de alemanes padecen esta enfermedad y la tendencia es ascendente. Unos dos millones de personas en Alemania padecen dolor en las articulaciones cada día, por ejemplo, en caderas y rodillas. Sin embrago, cualquier otra articulación puede verse afectada. Las personas jóvenes padecen menos artrosis que las personas mayores. Solo un 4 % de los veinteañeros padecen de cambios artrósicos en las articulaciones, siendo más de un 80 % en el caso de personas mayores de 70 años. Los tipos de artrosis son varios. En el caso de la articulación de la cadera, hombres y mujeres se ven afectados por igual. En el caso de las articulaciones de dedos y rodillas, la artrosis afecta al doble de mujeres que de hombres. Solo en Alemania, más de dos millones de personas tienen una articulación artificial. Cada año se implantan aprox. 12.000 articulaciones artificiales de hombro, 200.000 articulaciones de cadera y 150.000 articulaciones de rodilla.

Consecuencias de la artrosis

Las consecuencias de la artrosis son, entre otras cosas, dolor, callosidades, deformaciones, inflamaciones y un endurecimiento de la articulación. Los síntomas van a apareciendo poco a poco, siendo cada vez más intensos con el paso de los años. Especialmente después de una fase prolongada de inactividad, los pacientes afectados presentan sensación de rigidez y dolor. Después de un poco de ejercicio, estas molestias mejoran. Muchos pacientes tienen la sensación de que sus tendones son demasiado cortos y de que, por lo tanto, no pueden estirar sus articulaciones. Cuanto más avanza la enfermedad, más rígidas e inmobles se vuelven las articulaciones. El mínimo movimiento está unido a un dolor muy intenso, produciéndose incluso en reposo y afectando también al sueño. Poco a poco más zonas de la articulación se irán viendo afectadas. Ligamentos, cartílagos, tendones y huesos cambian constantemente.

Costes para el sistema sanitario

Solo en Alemania, cada año se destinan más de siete mil millones de euros al tratamiento de la artrosis. Así, las enfermedades de las articulaciones y los huesos representan el tercer factor de costes más importante del sistema sanitario.

Tratamiento de la artrosis

El objetivo de cualquier tratamiento es aliviar el dolor y restablecer la capacidad de movimiento. Se distingue entre tratamiento quirúrgico y conservador. En el caso del tratamiento conservador, la parte más importante es la de descargar la articulación afectada y protegerla frente a una sobrecarga o a una carga inapropiada. Igualmente, se utiliza terapia física y rehabilitación. De este modo, se fortalece la musculatura, protegiendo así las articulaciones. En cuanto al tratamiento farmacológico, incluye la administración de antiinflamatorios y analgésicos. En casos graves también se administra cortisona. En este caso, sin embargo, deberá prestarse especial atención a los efectos secundarios.

Intervención quirúrgica en caso de artrosis

Si el paciente sufre dolores cada vez más intensos y se mueve con dificultad, a menudo se recomienda la intervención quirúrgica que, en la mayor parte de los casos, implica la colocación de una articulación artificial.

La terapia vascular física BEMER

La terapia vascular física BEMER es una terapia moderna que mejora la circulación limitada de los vasos sanguíneos más pequeños y, de este modo, ayuda en los procesos de regeneración y curación propios del cuerpo. Este proceso eficaz y científicamente probado asegura los procesos de abastecimiento y la eliminación de desechos de las células de tejidos y órganos. A través de campos electromagnéticos se trasmiten señales de estimulación especiales en el cuerpo. Sin embargo, estas señales se dirigen únicamente al movimiento autorrítmico de los vasos sanguíneos más pequeños y no deben confundirse con las terapias con campos magnéticos no aclaradas científicamente. Del mismo modo, una ducha de luz con efectos no específicos no debería confundirse con el tratamiento láser focalizado, aunque ambos procedimientos utilicen la luz como medio físico.